Saturday, April 29, 2017

Todo pasa y yo...

Miro la hoja en blanco mientras intento encontrar las palabras entre el humo de los cigarros que se consumen, dejando una ola que se desvanece. Así como mi intento frustrado por ser feliz sin serlo. Así mientras me pregunto si acaso busco la felicidad, si la he tenido antes y si la dejé desvanecer de la misma manera que al apático tabaco que yace en lo profundo del cenicero de bronce.

No sé si me duelen más los ojos de tanto llorar que mi alma cobarde… no sé si el nudo que siento en mis vísceras debería de achacártelo a ti o a mi ingenuidad por haber añorado lo inexistente de una relación que nunca fue. La culpable fui yo. Siempre yo.
El humo se ha quedado inerte en la recámara, que hoy se siente vacía… y yo hoy no escribo para encontrar la sintaxis perfecta de mi sentimientos.

Tenía tanto tiempo sola y hoy que vivo rodeada de gente, me siento más sola que nunca.
¿Por qué carajos la vida tiene que ser tan difícil?
Quizá sea que yo provoco mi infelicidad, acaso.
Quizá entre más pasa el tiempo, las exigencias nuestras se vuelven más duras que las de la propia vida.

…Desee tanto que tanta gente pagara su karma que hoy siento que lo pago yo por ellos.


Monday, March 6, 2017

Catarsis



Esto no es una confesión, más bien es un desahogo personal. No te lo digo para que sientas compasión por mis actos, si eso quisiera, entonces hubiera conseguido un cura y no tendría la delicadeza de atormentarte con mis gritos ahogados en este dolor que me ha reprimido por tanto tiempo.
            Pues bien, te platico que, si llegamos a este punto, no ha sido porque me hayas sido infiel o porque me hayas dejado “medio morir”, mientras a mí se me iba la vida entre salas de hospital y enfermeras cercenando mi cuerpo a modo de queso roquefort. Créeme que esto no está buscando la respuesta a un: ¿dónde estabas tú? ¿Dónde quedó ese “amor” que tanto juraste? O ¿por qué metiste a esa cualquiera a vivir en el departamento? No. 
Lo que sí voy a hacer es darte la cortesía, que no te mereces, de explicarte cómo es que veo yo las cosas.
            Te conocí sin esperarlo, menos contaba con que me hostigaras con tus llamadas o que buscaras llamar mi atención a toda costa. Yo no quería una relación, no tenía ganas de complicarme la vida, pero tú insististe y yo me dejé llevar por tus encantos; y es que es imposible negarlo, eres un galán en puerto ajeno. Aquí en la frontera con México tu pálida y desabrida piel es rareza internacional. Nunca supiste lo que era ser codiciado, ya que en la vida no pasaste de ser un güero insípido nada más y aquí, bueno, aquí la gente se emociona con cualquier cosa… y no me mires con cara de mentirosa, tal vez no sean tus palabras, pero tú me lo dijiste así alguna vez, en el norte no pasabas de ser uno más del montón, también en Florida, ni hablar.
Creo que este es un buen momento para confesarte que nunca me han gustado los güeros, la verdad es que nunca hubiera andado contigo si no te hubiera visto impresionar a mis amigas escribiendo en griego. Creo que tú te impresionaste más de mí al saber que yo podía hacerlo también… una más de las cosas para agradecer al ausente de mi padre, al menos me pagó una buena educación en colegios cristianos y de monjas abusadoras; así tú y yo éramos como dos oasis en el desierto. 
            Quiero que sepas que no te echo toda la culpa de la situación, definitivamente yo cargo con mi propia porción. El primer error fue haberte creído que llevabas más de 10 años sin mentir, ¡pero qué gran mentira! Con dos dedos de razón, te puedo asegurar que ese es el más grande engaño que te has dicho, seguida por la parte donde me das migajas de verdad entrelazadas con porciones de amnesia y embetunada con tu inteligencia, para revoletear las cosas en tu favor y hacerme sentir siempre culpable de todo al final. Tu filosofía déjasela a las clases que das y a tus universitarios crédulos sin razón. Esa primera vez que me dijiste que estarías ocupado con tus estudiantes y que llegarías tarde a casa, más que culpar tu mentira culpo mi ingenuidad. Era obvio que terminarías acostándote con alguna de ellas y a lo mejor tampoco tenía tanto problema con eso, más bien no lo pensaba; pero el que yo haya ido a verte después del doctor, en sábado por la mañana, comprarte kolaches y un café “para tu crudita” y que me dejaras parada en la puerta diciendo:
―Ojalá hubieras llamado. No estoy solo, se quedó una de mis estudiantes en casa, pero no ha pasado nada.
Eso sí no tuvo abuela. Lo peor fue tu descaro de hacerme sentir mal por haber ido sin avisar, disculpa, creí que teníamos una relación sentimental. Qué equivocada estaba. Tonta. No, espera, lo peor, peor, fue dejarte los kolaches para que de seguro los compartieras con tu desliz, tonta, tonta. Pero de todo, lo que no tiene perdón es que no fuera esa la única vez que me dejarías parada en tu puerta sin poder entrar a tu casa, la casa en la que compartimos tantas cosas, la casa en la que me engañaste más de una vez. Y así me dejaste esperando a que nunca llegaras afuera de ella, en la lluvia, en el auto, en todos lados, haciéndome pensar que, si no estabas ahí, probablemente estabas con ella o con alguna otra… tú me hiciste una psicópata. 
            Fueron tantas noches las que esperé con el celular en la mano a ver si llamabas, sin que eso pasara… minutos, que se convirtieron en horas y una loca que llamaba a sus amigos para que la llamaran a ver si acaso el celular se había averiado. Evidentemente en ese tiempo tú te repartías entre las amantes de ocasión, mientras yo me tenía que conformar con el
No sé de qué me hablas. Todos mis amigos saben que con quién estoy es contigo. 
¡Claro! Pero mientras yo veía en ellos sus caras de lástima para mí, así como de “ahí está la tonta de Elisa, una vez más haciéndole segunda a Memo”. Recuerdo esa vez que llegaste tan molesto a una reunión a platicarnos que se corría el rumor de que eras gay, yo me preparaba para mi examen de residencia en este estúpido país y tú me dijiste frente a todos, 
Si no te la dan, yo me caso contigo. 
¡Pero si eres todo un don Juan! Quién no se derretiría ante propuesta más romántica... Obviamente ahora entiendo que lo hiciste sólo por tus amigos, tu ego y que además, no sería la única a quien le harías la romántica propuesta, ¿ya le contaste que me habías hecho esa oferta antes que a ella?,  sabrá Dios qué hubiera pasado si no me hubiera ganado mi derecho a estar aquí de manera propia. Seguramente, como buena tonta que soy, hubiera aceptado tu propuesta y ahora mi vida sería tres rayitas más miserable de lo que es ahora. 
            Tengo que dejarte ir porque ésta herida ya no me deja vivir; sale mi aire por entre ella y cada vez que respiro me duele desde el esternón hasta la ciática y un poco más abajo. Por eso te regreso las memorias de lo lindo, porque no quiero quedarme con nada que me recuerde a ti o lo que fuimos. Quédate con nuestro fin de semana en Corpus Christi y con nuestros videos graciosos. También te puedes quedar con el perro que rescatamos, no te preocupes, yo me encargaré después de él. Te puedes llevar contigo los recuerdos de las noches íntimas entre videos y aceites de olor, esos yo no los quiero, puedo conseguir algo mejor. Tampoco quiero nuestras tardes de perdernos en tiendas de ropa de segunda, he notado que no te necesito para disfrutarlas, lo puedo hacer sola y hasta he aprendido a cocinar lejos de ti, “para no darle mal nombre a la mexicana”.  
            Lo que sí quiero que escuches de mi parte y espero decirlo muy lento para que las palabras te carcoman los huesos como la liendre al cuero, es que me dolió que me ignoraras por tanto tiempo, mientras te divertías con tu juguete nuevo de 21 años y sonrisa de frenos. Que me dolió aún más que fueras tan indiferente a mi enfermedad; si no sentías ya nada por mí, al menos por caridad, por los años de convivencia o porque me encontraba sola y lejos de mi familia y mi casa, creo que merecía un poco de humanidad. Pero lo peor, lo que no te perdonaré, aunque lo niegue es el hecho de que hayas metido a esa pubercilla a la casa que compartimos (sí, porque, aunque sólo un cajón era verdaderamente mío, ambos sabemos que yo pertenecía a ahí contigo), mientras yo me fui a mi país a recibir el tratamiento a una enfermedad que no pedí y me consumió el cuerpo y el espíritu. Mientras me envenenaban el cuerpo, tú envenenabas mi recuerdo con brillos y perfumes baratos de niña adolescente que no tiene más que algo para ofrecerte y que, de no ser por mí y lo que estoy por hacer contigo, hubieras abandonado cual perro en la calle cuando terminaras en el hartazgo de su mediocridad. A lo mejor también ella debería agradecerme. No, no a lo mejor, debería. 
            Mírame, Así pasaron también los años y yo todavía afectada por ti, debo de parecer un cuadro patético. Yo sé que no puedo decir que todo fue malo, creo que ese es el gran problema, que hubo tantas cosas tan buenas, que pasé la vida esperando que algún día cambiaras y fueras aquello que yo esperaba con todas mis ganas; eso que nunca pasaría. Te agradezco todo lo que hiciste para que me convirtiera en lo que soy ahora, menos la parte donde te maté, espero eso no se me haga vicio y me baste con limpiarme de tu existencia en este mundo compartido, porque de no ser así, entonces te convertirías en sólo un pretexto y eso sería muy deplorable para tu recuerdo, o quizá eso sea lo que verdaderamente te mereces, terminar como un evento desafortunado nada más, no sé, lo pensaré mientras termino de limpiar este cuchillo.  














Friday, November 25, 2016

Saturday, September 10, 2016

No quiero dejar pasar el día sin mencionar que hoy es el día mundial para la prevención del suicidio.

Hace un par de meses perdí a una persona muy querida y su muerte me afectó enormemente; no sólo por el hecho de que literalmente, en más de una manera esa persona cambió mi vida, sino porque me duele saber que no pude hacer mucho para cambiar la suya.

En varias ocaciones me he sentido deprimida, en este momento mi vida es un caos total, pero lo mismo me hace tratar de ver el lado positivo a lo que me acontece, aún si fuere casi imposible. De la misma manera, haber pasado por varios sustos, entre ellos un cáncer, también ha sido algo difícil... Quizá también eso me motiva, el saber que tengo una oportunidad más, saben? he conocido gente con muchas ganas de vivir y poca vida, siento que se los debo un poco a ellos.

Hoy quisiera decirles que si son parte de mi comunidad es porque coincidimos en esta vida y eso es una fortuna. Si acaso soy tu amiga, aunque sea poquito, y necesitas a alguien que te lea, no dudes en escribirme.
Si acaso no nos conocemos mucho y necesitas a alguien que te lea, de la misma manera cuenta conmigo.
Este mundo es muy grande y tiene mucha gente, como para sentirnos solos.

Y tú...donde quiera que estés... Eres recordado, pinchi Anderson.

Besos a todos.
S. Vera ❤

Sunday, April 3, 2016

Camino así...

Pensando en esas cosas que uno no piensa, porque no hay tiempo, porque no hay ganas; sobreviviendo la cotidianidad del hastío.
Pensando en esos motivos que uno sólo se permite pensar, porque la vida le dio un jalón de orejas y le recordó que es frágil y pronto se acaba.
Pensando en todas las personas que uno conoció durante el trago amargo, las que se fueron, las que llegaron y las que se cansaron de escuchar quejas y lamentos...
Camino así. Sintiendo las lágrimas que recorren mis mejillas, mientras sonrío a la gente que aplaude y ayudo al que le cuesta seguir seguir el paso.
...nadie entiende... Nadie lo vive como el que camina pensando que no quiere pensar...
Quiere vivir. 
A todos los que han estado y se han quedado a mi lado, Gracias! 😎🙃 Emoticón heart

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Sunday, October 25, 2015

Del jodido cáncer y un chorizo poético.

-->
A Cristina Castillo López


“Algunas veces quisiera estar cerca de casa; abrazar a la gente que quiero,
intercambiar una sonrisa, mientras aprieto sus manos entre las mías y les aseguro que todo estará bien. Todo va a estar bien”. 


Del jodido Cáncer y un chorizo poético.


Mi vida antes… mi vida ahora.
Impresionante es la suma de eventos que pasan en una temporada.
Hoy en día, el escenario ha superado mi propia ficción.
Soy una sobreviviente.

La tecnología se lleva las palmas,
pues he aumentado el porcentaje positivo
a una guerra que al menos en un gran promedio, todos eventualmente viviremos:
La lucha contra el cáncer.

Vivir entre hospitales, medicamentos y exámenes con tardíos resultados...
Pero lo más duro el conocerme vulnerable.
Estación tristeza, melancolía, nostalgia,
pero sobre todo sola; sola,sola;
sola rodeada de tanta gente.


Porque
al final,
nadie
termina de entender por lo que estás pasando y

cansas
a     la
gente,


tanto de tus fatigas físicas,
como emocionales,
a veces aunque no sea la verdad como la miras.


Sin embargo quien ha pasado por lo que tú pasas lo entiende. Sin importar el lugar en el que esta maldición se incube, o su amenaza; desde el momento en el que un médico te menciona la palabra “cáncer”, creas un vínculo con cualquier ser mortal que esté pasando por una situación como la tuya y por alguna extraña razón, eso nos hace fuertes.

La palabra “guerrera”
se vuelve habitual,
pues la escuchas de todas las personas
que cruzan por tu camino

…y te ven con esa mirada de lástima que solo tú entiendes
...Yo sólo hago lo que el doctor me dice,
…si se va o no a estar bien, es cosa del destino y las circunstancias.


--> ¡Guerrera!
Pero yo no pedí luchar. 
Yo no soy una guerrera.

Las náuseas
psicológicas y físicas,
pero sobre todo esa sensación de recordar lo delicioso que era comer…
nunca vuelves a disfrutar comer,
no de la misma manera en la que lo hacías antes del
jodido cáncer.

--> ¡Quizá por esa razón todos subimos de peso
tan pronto tenemos oportunidad!
Las banalidades de la vida
se vuelven relativas:

*estar a la moda
*deshacerte de las tres docenas de diademas y moñitos que ya no podrás usar en un tiempo
…sobre todo porque cada vez que te cruzas con alguno de ellos en tu sala o en algún cajón, el sentimiento es por demás duro y adolorido,
muy a pesar de que #elcabellocrece.

Desafortunadamente al estar en “La lucha”
conocerás a muchas personas en “batalla”,
otros “guerreros”
que tampoco pidieron entrar en el juego.
Algunos más, otros menos venturosos,

lo cierto es que en esta partida
en la que nadie pidió jugar,
uno sabe cuando va de gane,
casi del mismo modo en el que uno entiende
cuando ya no tiene armas
y no le queda de otra más que dejar el tablero y descansar.

Es tarde,
mañana me espera otro día y muchas sonrisas que regalar.
Pero al menos
por un momento
he querido honrar la vida de una persona que ya descansa de su lucha y que vamos a extrañar mucho.

…Y aprovechar para decirte a ti
A ti que lees estas palabras
envueltas en un chorizo poético:




Disfruta la vida,

gózala tanto como puedas;
pero no lo tomes como palabras al viento.

Cualquiera que viva sabiendo que somos tan frágiles,
desearía tener los problemas de la gente común
y el sencillo agobio.
--> ¡Como si se fueran a acabar!

Cuando resuelvas unos,
ya habrá otros tantos esperando.
Sin embargo las ganas de vivir y la oportunidad,
eso es algo que se debe valorar
hasta el último respiro.


Pues el jodido cáncer
no nos va a amargar la fiesta de la vida.